XI.- El Movimiento Ecuménico Internacional

EL MOVIMIENTO ECUMÉNICO INTERNACIONAL

Las profecías más asombrosas de toda la Biblia se encuentran en el último libro, el Apocalipsis, el cual fue escrito por el apóstol Juan en el año 95 d. C.
Las revelaciones de la Biblia para los últimos tiempos son exactas, envolviendo eventos que se han comenzado a cumplir en nuestros tiempos.
De “todos las cosas que se deben suceder pronto” (Apocalipsis1:1), ninguna es tan intrigante y tan profunda, como la visión del capítulo 17 del Apocalipsis.
Aquí encontramos a una bestia escarlata con siete cabezas y diez cuernos y no es la primera vez en la Biblia que aparece, pues 600 años antes, el profeta Daniel también la vio en sus visiones, después, dos veces más, el apóstol Juan en el Apocalipsis.
Pero en esta última ocasión, en el capítulo 17 del Apocalipsis, algo ha cambiado de repente, pues la bestia aparece con una mujer montada sobre ella (Apocalipsis 17:1-3).
La bestia con siete cabezas y diez cuernos representa al antiguo imperio romano restaurado, el cual dirigirá el Anticristo (la falsificación satánica del reino de Dios) (Apocalipsis 17:7-12).
Pero, ¿Quién es la mujer?
Dos capítulos del libro de Apocalipsis están dedicados a ella y será el punto central de los últimos acontecimientos del mundo.
La mujer será el último sistema religioso que aglomerará a su alrededor a todas las religiones del mundo bajo una bandera en un Movimiento Ecuménico Internacional (un sistema religioso prostituido).
La religión (la mujer) controlará la política (la Bestia o el último sistema político global) durante los primeros años.
Las profecías bíblicas son muy claras: el Imperio Romano será revivido con el Anticristo como su cabeza en Europa Occidental y religión mundial con sus cuarteles generales en la ciudad de Roma, Italia.

LA METAMORFOSOS DE ROMA
En el año 330 d. C., Constantino, el último emperador romano, estableció a Constantinopla (actualmente Estambul) como su capital, dejando al obispo de Roma a cargo en el Occidente. Este ocasionó, más tarde, la división política y religiosa del imperio.
El rompimiento final vino en el año de 1054, cuando la Iglesia Ortodoxa en el Oriente, se separó de la Iglesia Romana en el Occidente y el Papa Leo IX excomulgó al Patriarca de Constantinopla Miguel Cerularius.
Constantino absorbió la religión cristiana como la religión oficial del imperio romano el año 313 d. C. y realizó como emperador, el Primer Concilio Ecuménico, el Concilio de Nicea, el año 325 d. C.
Constantino se nombró a si mismo Pontifex Maximus (Sumo Sacerdote) y Obispo de Obispos, más tarde se cambiará el nombre por Papa (Padre Universal).
Después, Constantino se hizo llamar Christi (representante de Cristo).
Durante la Edad Media, los obispos de Roma comenzaron a proclamar que ellos eran los representantes de Cristo en la tierra y se adjuntaron los tres nombres de Constantino: Pontifex Maximus, Vicario de Cristo y Obispo de Obispos, títulos que actualmente lleva también el Papa Juan Pablo II.
En resumen, el Imperio Romano cayó políticamente, pero se ha perpetuado religiosamente durante los últimos 2 milenios, convirtiéndose en un estado político-religioso, e influyendo políticamente en la mayor parte de las naciones del mundo (Apocalipsis 17:1, 2).

UNA CIUDAD SOBRE SIETE COLINAS
La mujer que monta a la Bestia se describe en el libro de Apocalipsis como una “ciudad asentada sobre siete colinas” (Apocalipsis 17:3-7, 9, 18).
Aquí no existe ningún lenguaje místico o alegórico, sino una declaración clara: “la mujer…es la gran ciudad (la Ciudad de Roma)”.
No hay justificación para tratar de buscar otro significado.
Además, ES UNA CIUDAD CONSTRUIDA SOBRE SIETE MONTES.
Esto elimina a cualquier otra ciudad del mundo.
La misma Enciclopedia Católica declara: “Es dentro de la ciudad de Roma, llamada la ciudad de las siete colinas, que se encuentra toda el área del Estado del Vaticano”.
Además, a esta ciudad se le acusa en la Biblia de haber cometido “fornicación espiritual con los reyes de la tierra” (Apocalipsis 17:2; 18:3).
Esto significa, una ciudad en este planeta que ha tenido RELACIONES ILÍCITAS con otros países.
¿Por qué ilícitas? Por que jamás el Señor Jesucristo determinó ni estableció que el cristianismo se convirtiera en un ESTADO, ¡y menos políticamente! (Juan 18:36).

CONTROL PAPAL EN LA HISTORIA
En su bula papal del año 1372 (llamada Coena Domini), el Papa Gregorio XI, declaró el dominio total sobre todo el mundo cristiano, secular y religioso, y excomulgó a todos los que no obedecieran al papado y no le pagaran impuestos.
En 1568, el Papa Pío V juró que esta bula permanecería eternamente.
El Papa Inocente III (1198-1216) abolió el Senado Romano secular y estableció directamente en su lugar la administración del Vaticano bajo sus órdenes, el cual se llamó La Curia Romana.
El Papa Alejandro VI (1492-1503) declaró que todas las tierras no descubiertas en ese tiempo, le pertenecerían al pontífice Romano, y que el podría disponer como quisiera de ellas como Vicario de Cristo.
Actualmente, este mismo nombre se usa para todas las oficinas judiciales y administrativas a través de las cuales el Papa dirige sus operaciones.
No fue hasta 1860 que el reino unido de Italia editó una nueva ley que le quitó todos los territorios al Vaticano.
El Papa Pío IX perdió todos los estados papales, quedándose sólo con el control de Roma.

PERSECUCIÓN DE ROMA CONTRA LOS CRISTIANOS (APOCALIPSIS 17:6)
Jamás ha existido en toda la historia universal otra institución, gobierno, secta o grupo de personas que haya perseguido y asesinado a más cristianos y judíos, como Roma.
En su libro, La Historia de la Inquisición, Canon Llorente, quien fue el Secretario de la Inquisición en Madrid de 1790 a 1792, escribió que: “sólo en España el número de los condenados sobrepasó los 3 millones de personas, con 300 mil quemados en estacas”.
Sólo en el año de 1481, en la ciudad de Sevilla, el Santo Oficio (La Inquisición) quemó 2 mil cristianos, y condenó a otros 16 mil a diferentes sentencias de por vida.
Los hugonotes, los albiguenses, los waldenses y otros cristianos fueron perseguidos, torturados y masacrados por miles, simplemente porque se rehusan a reconocer al Vaticano como la verdadera Iglesia de Jesucristo, por su corrupción sus dogmas heréticos y sus prácticas paganas (Apocalipsis 18:24).
La Iglesia Romana había proclamado “ex-cátedra” (so pena de excomunión) que:
“La iglesia católica romana cree que la salvación del alma humana es determinada únicamente por los papas, los concilios de la iglesia y los sacramente, y no por la Biblia” (Concilio de Trento 1564).

Esta declaración romana jamás ha sido rescindida y permanece vigente hasta nuestros días. Trescientos años más tarde, se llegó a otra conclusión:
El Concilio Vaticano I, presidido por el Papa Pío IX (8 de diciembre 1869) decretó la “infalibilidad papal”. “El Papa no puede cometer errores cuando habla como cabeza de la Iglesia en materia de fe y moral, lo cual debe ser aceptado por todos los católicos”.

EL PAPA JUAN PABLO II Y LOS ÚLTIMOS TIEMPOS
Farol Wojtyla de Polonia fue elegido Papa en octubre de 1978, Él sucedió a Juan Pablo I, que murió a las pocas semanas de haber sido elegido.
Este Papa murió de muerte dudosa, tal vez envenenado en el mismo Vaticano.
Wojtyla ingresó en el Seminario de Cracovia en 1942 y se ordenó sacerdote en 1946. Se especializó en filosofía y ética en el Ateneo Pontificio de Roma.
Ha sido el Papa de la revolución conservadora, el Papa de los tiempos de Reagan y Thatcher, el Papa de la reforma gorvacheana, el Papa del derrumbe del Muro de Berlín, el Papa que ha vivido la desaparición del comunismo y ha promovido el nuevo Orden Mundial.
– Además, como datos interesantes:
– Es el primer Papa polaco,
– Es el primero que procede de un país comunista,
– Es el primero en visitar una sinagoga judía,
– Es el primero que ha visitado los cinco continentes. En sus 21 años como Papa:
– Ha realizado más de 125 giras fuera de Italia,
– Ha recorrido más de 900 mil kms.
– Ha visitado más de 90 países,
– Ha pronunciado más de 2,100 discursos,
– Sumando sus recorridos, ha dado más de 17 veces la vuelta al mundo.
Malaquías Martín, un jesuita que trabaja en el Vaticano escribió en su libro “Las Llaves de su Sangre”, acerca del plan papal y el Nuevo Orden Mundial.
Citado al Papa, escribe:”…Juan Pablo II cree en el establecimiento de un orden basado en la justicia y en la paz para toda la humanidad”.

LA VISIÓN DE FÁTIMA
En este mismo libro, este escritor jesuita revela que la agenda religiosa y política del Papa está grandemente influenciada por diferentes profecías en relación al futuro del papado.
Una de esta es la llamada La Visión de Fátima.
Cuando Juan Pablo II fue elegido Papa en 1978, pudo tener acceso al mensaje secreto de Fátima, el cual cree, le fue confiado a él.
Esta profecía consiste en una serie de visiones que tuvieron unos niños (Lucía, Francisco y Jacinta) en Fátima, Portugal, el día 13 de mayo de 1917.
Una visión de una mujer se le apareció, supuestamente, a estos niños en 6 diferentes visiones durante un periodo de 5 meses, en 1917. Ellos dijeron que la virgen les dio tres mensajes secretos.
En estas visiones se manifiesta fundamentalmente “la elevación de María como la reveladora del futuro de la humanidad”, y donde también, ella ordena que “Rusia debe consagrarse a ella junto con todo el mundo”.
Los primeros dos mensajes secretos de Fátima fueron revelados 20 años después, en 1927.

La primera visión es una advertencia a la humanidad para que detenga su camino de rebelión.

La segunda visión o mensaje fue dicho al público gradualmente, advirtiendo acerca del comienzo de la Segunda Guerra Mundial y alertado al mundo occidental acerca del peligro del comunismo-ruso-ateo.

La tercera visión se mantuvo secreta hasta 1944, pues en esta fecha, una de las niñas sobreviviente que vinieron las visiones, aún estaba viva.
A esta niña le fue ordenado por obispo que escribiera la visión en un pedazo de papel, lo sellara y lo enviara al Vaticano.
Esta niña testigo, que ahora es mujer, llamada Lucía, dijo que la virgen ordenó que el tercer mensaje se mantuviera cerrado hasta 1960, para que el Papa que viviera en esos tiempos, lo pudiera abrir y leyera sus instrucciones.
Esta tercer visión, conocida como el Tercer Secreto de Fátima, se cree está relacionado con el peligro político y militar que afligirá al occidente al finalizar este milenio.
Aún cuando muy poca gente conoce el verdadero contenido de este tercer mensaje o visión, el bosquejo general fue dado a conocer durante el papado de Juan Pablo II y está dividido en tres partes:

PRIMERO: Si el Vaticano no hace caso de las condiciones escritas por la virgen, sobrevendrán catástrofes (guerras, inundaciones, terremotos, hambres, pestes) que destruirán al mundo entero.

SEGUNDO: Si se rehusa creer estos mensajes, la iglesia católica apostará, y la ideología rusa arrasará el mundo ocasionando la proliferación mundial del ateísmo.
Esto concluirá con una Tercera Guerra Mundial que devastará al mundo y extinguirá a la raza humana. Poca gente sobrevivirá para poblar el siguiente milenio.

TERCERO: Si se publican estas advertencias de la virgen a través del Papa y sus obispos y Rusia se consagra a la Virgen María, todas estas catástrofes se podrán evitar.
Observación: ¿es bíblica esta revelación? A la luz de la Biblia, todas esta supuestas visiones o revelaciones son el producto de los poderes de las tinieblas (Gálatas 1:6-9; Corintios 11:14; Apocalipsis 22:18, 19).
Todo el énfasis de estas revelaciones lo es sobre la persona de María, y no Jesucristo (1 Corintios 3:11; Hechos 4:12; 1 Timoteo 2:5).
Las revelaciones tienen mucho parecido a las revelaciones de Jesucristo acerca del fin de los tiempos (Mateo 24:6-8) dadas 2 mil años antes que las de Fátima.
La Biblia jamás enseña que el problema de la humanidad sea el ateísmo pues, ¡hasta el mismo diablo cree en Dios! (Santiago 2:19). Sino el rechazo a las palabras del Señor Jesús (Juan 3:17-21).
El Papa Juan XXIII leyó en 1960 estas revelaciones, pero rehusó creerlas y rechazó la autoridad de donde procedían.
De acuerdo al jesuita del Vaticano, Malaquías Martín, el Papa Juan XIII explicó su conducta a sus sucesores con estas palabras: “estas profecías no están relacionadas con nuestros tiempos”.
El siguiente Papa, Paulo VI, también se negó a cumplir las demandas de la visiones.
En un comentario acerca de sus acciones, el Papa Juan Pablo II expresó: “dada la seriedad de sus contenido, mis predecesores prefirieron, diplomáticamente, posponer la publicación de las visiones para no animar al mundo comunista a tomar ciertas acciones.
Es fascinante observar que estos papas creyeron que el occidente era vulnerable en el tiempo de la dictadura rusa, que los comunistas hubieran acelerado sus planes para lanzar un ataque contra occidente si hubieran sabido las palabras precisas de la advertencia de Fátima.
En 1957, el cardenal Ottaviani, un astuto político católico, le dijo a malaquías Martín: “Este secreto de las visiones debe ser enterrado en lo más profundo y obscuro de las profundidades de la tierra”.
Durante una audiencia papal en la Plaza de San Pedro, el día 13 de mayo de 1981, el papa Juan Pablo II observó a una niña llevando un retrato de la virgen de Fátima.
En este preciso momento, un asesino turco llamado Mehmet Ali Agca, disparó dos balazos a la cabeza del Papa.
El Papa fue librado por centímetros de las b alas asesinas, ya que en ese instante se estaba inclinando a besar a esa niña, pero otras dos balas le hirieron en el cuerpo, incapacitándolo por varios meses.
Por causa de este incidente, el Papa creyó que la virgen de Fátima lo había salvado y comenzó seriamente a considerar sus visiones.
Durante su convalecencia, después del intento de asesinato, el Papa Juan Pablo II estuvo estudiando detenidamente el secreto de las relaciones de Fátima.
Él trató de obedecer las instrucciones dadas por la virgen llevando a cabo una misa en Fátima, Portugal, el día 13 de mayo de 1982 (precisamente un año después de que intentaron asesinarlo).
En esta misa ceremonia “consagró al mundo y Rusia especialmente a María”, en su anhelo de cumplir con las peticiones de las visiones.
Juan Pablo II se ha distinguido, desde entonces, por su tremenda vocación a María, a quien le ora diariamente y quien dice que le concede todas sus peticiones y la dirección de su vida.
Ha expresado constantemente que el se “ha consagrado, dedicado y entregado a María como sacerdote, obispo, cardenal y papa”.
También cree, desde entonces, que su destino personal es gobernar la Iglesia Católica durante la crisis descrita en el tercer secreto de Fátima.
De acuerdo a Malaquías Martín, Juan Pablo II está esperando una intervención divina que sacudirá al mundo con poder sobrenatural y que María aparecerá en el cielo rodeada de un inmenso poder viniendo al mundo con los ángeles de Dios.
Estos acontecimientos, de acuerdo al Papa, le darán autoridad para que los gobiernos del mundo se sometan al Vaticano como un nuevo gobierno en renacimiento. La Biblia afirma lo contrario (Mateo 24:29-31).
Observación: la Biblia nos menciona que María fue, efectivamente, la madre de nuestro Redentor y Salvador Jesucristo, en su humanidad, pero no como Dios.
Jesucristo ya existía antes de ser formado como humano en el vientre de María (Juan 1:1, 2; Colosenses 1: 15-17).
Todos los cristianos consideramos a María como una mujer bienaventurada y llena de gracia. La respetamos, honramos pero no la veneramos, ni tampoco le rezamos.
¿Por qué? Porque ella misma, al pronunciar sus palabras de agradecimiento en el “Magnificat” lo dijo (Lucas 1:47, 48).
La Biblia nunca menciona que oremos, adoremos o veneremos a nadie; más que a Jesús (Hechos 4:12; Juan 16:24; 1 Juan 2:1, 2).
Fue Cristo quien pagó con su sangre en la cruz del calvario por nuestros pecados, no María; fue Cristo quien resucitó y llevó su sangre hasta el altar del cielo a su Padre, no María; fue Cristo quien dijo: “Yo soy el camino, la verdad y la vida, nadie viene al Padre si no es por mi” (Juan 14:6), no María.

LAS PROFECÍAS DE SAN MALAQUÍAS
Otras profecías dadas en el año 1148 d. C. por el arzobispo de Armaugh, Irlanda, conocido como San Malaquías, han convencido a Juan Pablo II que el está gobernando los últimos días de la iglesia romana.
En varias ocasiones el mismo ha aseverado que “no quedan más que él y otro Papa para que todo se cumpla”.
La mayor parte sacerdotes, obispos y cardenales de Europa ya no creen en la inspiración e inerrabilidad de las Sagradas Escrituras como la única regla de fe y conducta para los cristianos.
Otros teólogos católicos también han llegado a negar el nacimiento virginal y la resurrección física de Jesucristo.
Juan Pablo II cree que después de su muerte, el cónclave de cardenales elegirá a otro Papa que será totalmente liberal y apostata. Esta creencia está basada en las profecías de San Malaquías.
El verdadero nombre de San Malaquías fue Maol-Maodhog O’Morgair, y nació en Armaugh, Irlanda, el año de 1094 d. C.
Después de una vida de fiel servicio a Roma, fue designado Obispo Metropolitano de Irlanda en el año de 1133 d. C. Murió el año de 1148 d. C.
Sus profecías están relacionadas con el futuro de la iglesia romana, y predice a todos los Papas, desde Celestino II (1143 d. C.), hasta el último Papa que gobernará durante la destrucción de la Iglesia Católica.
Esta profecía curiosa de San Malaquías consiste en una serie de poesías proféticas en latín describiendo a 111 futuros papas que gobernarían el Vaticano.
De acuerdo a estas predicciones de Malaquías, habría sólo 111 Papas después del Papa Celestino, quien murió el año de 1146 d. C.

La lista de los últimos 6 papas según San Malaquías son:
No. Descripción poética Nombre Año de gobierno
106 Pastor Angelus Pío XII 1939-1858
107 Pastor et nauta Juan XII 1958-1963
108 Flos florum Pablo VI 1963-1978
109 De mediante Lunce Juan Pablo I 1978-1978
110 De labore solis Juan Pablo II 1978-?
111 Glorie Oliveu Pedro Años finales de la era

Esta profecía es sumamente interesante porque dice que el último Papa en gobernar se asignará el nombre de Pedro ¡nadie en los últimos 2,000 años se ha nombrado así!
Siguiendo esta profecía, San Malaquías comienza a describir con detalles al último Papa de roma en latín:
“In persecutione extrema sanctae romanae eccleiae sedebit Petrus Romanus qui pascet oves in multis tribula, tionibus, quibus transactis, certus septi collis dirurtur el pie ex tremendis predicabit populum suum”.
La traducción dice así:
“En la última persecución de la Iglesia Romana, Pedro, el romano gobernará. El tendrá gran tribulación la cual terminará con la destrucción de la ciudad de las siete colinas”.
De acuerdo a esta predicción, el último Papa romano saldrá de Italia (será italiano). Subirá al poder cuando el mundo se encuentre al borde de una tribulación descrita en el libro de Apocalipsis y por el mismo Señor Jesús y la ciudad de Roma será destruida (Mateo 24:21; Apocalipsis 17:15, 16; 18:4-10).

LA IGLESIA APÓSTATA-ECUMÉNICA
Juan Pablo II tiene una agenda para la creación de una “iglesia universal”, envolviendo a todas las religiones del mundo, menos a los cristianos evangélicos, quienes dice, son los únicos que se oponen a su iglesia ecuménica.
Juan Pablo II le dio al arzobispo de Canterbury, de la Iglesia de Inglaterra una anillo para simbolizar la unión de la iglesia protestante y la iglesia católica (revista Time octubre 1989).
En 1986, tuvo en Asís, Italia, una reunión con el Dalai Lama, jefe del budismo del Tibet y decenas de otros líderes religiosos de todo el mundo.
De una forma increíble, en esta reunión el Papa estuvo con brujos del África, shamanes y encantadores de serpientes de Brasil, gurús de la india, monjes budistas, protestantes liberales de Inglaterra y Europa, zoroástricos, sintoístas, indios estadounidenses.
El Papa les dijo: “debemos todos luchas por unión religiosa como el medio para alcanzar la paz en el mundo. Todos nosotros somos hermanos”.
Más tarde, el Vaticano autorizó a la iglesia brasileña a incorporar en sus ritos católicos la liturgia africana con sus ritos e invocaciones (Excélsior, 23 de febrero de 1990) (1 Corintios 10:20-22).
En una de sus últimas encíclicas papeles, llamada “Ut unum sint” (para que sean uno), el Papa lanza un llamado a “la unión de todos los cristianos”, pero bajo el principio de “la primacía del Papa”.
El Papa dice que es “Servus servorum Dei” (Siervo de los siervos de Dios”, o sea que… ¡él es el principal siervo de Dios! (1 Pedro 5:1-4; 2:9).
Durante su viaje al África en febrero de 1993, el Papa predicó su mensaje de unificación con las religiones satánicas africanas. Tuvo reuniones, no para predicarles el Evangelio de la salvación y el arrepentimiento de pecados, sino para decirles a los brujos del vudú y hechiceros que… ¡debían todas unirse a Roma!
El periódico de Associated Press (Prensa Asociada) de Benin, África, describió en sus encabezados este título “el Papa se reúne con los brujos del vudú”, y más adelante el mismo periódico escribe: “el Papa se reunió con los brujos y hechiceros de nuestro país, sugiriéndoles que ni traicionen su fe tradicional convirtiéndose al cristianismo, sino que permaneciera en sus costumbres, pero uniéndose a la Iglesia Romana como cabeza”.
De una forma realmente asombrosa, el Papa también les dijo a estos brujos que: “…así como los doctores del vudú adoran a sus ancestros, los cristianos también adoramos a nuestros ancestros los apóstoles y misioneros”.

TÉRMINOS HERÉTICOS DE ROMA
De acuerdo a la revelación de la Sagradas Escrituras, los términos descritos en la Biblia tienen un significado enteramente distinto al que le da la Iglesia Romana.
La palabra iglesia viene del griego eklessia “llamados fuera” o sea, un grupo de personas llamadas “fuera del mundo espiritualmente” para servir a Dios dentro del mismo mundo físico (Gálatas 1:3, 4; Juan 17:9, 14-16; 15:18, 19).
El clero, en cambio no es una comunidad religiosa espiritual, es decir, no es la iglesia verdadera de Jesucristo.
Es un grupo auto jerarquizado de funcionarios que gobiernan la Iglesia Romana encabezados por un representante autonombrado llamada antibíblicamente, el Pontífice o el Vicario de Cristo (representante sacerdotal de Cristo aquí en el mundo), o sea, el Papa.
Bajo de este Papa se encuentran los cardenales, obispos y sacerdotes romanos, sujetos a la obediencia hacia el Papa.
La palabra sacerdote bíblicamente es un término que se le da a TODOS LOS CRISTIANOS (1 Pedro 2:9; Apocalipsis 5:10).
La Iglesia Romana le otorga equivocadamente este título bíblico a un grupo especial de personas reconocidas sólo por ella y educado dentro de sus filas.
A este grupo de hombres, Roma les da la prerrogativa de perdonar pecados, imponer los siete sacramentos e interceder por las almas.
La palabra santo es un término bíblico que significa en su origen griego Hagios, “separado diferente”.
Todas las personas que reciban por la fe a Jesucristo como su Salvador y Señor, se convierten EN ESE MISMO INSTANTE, EN SANTOS DELANTE DE DIOS (1 Corintios 1:2; 2 Corintios 1:1; Efesios 1:1; Filipenses 1:1; Colosenses 1:1, 2; Pedro 1:15, 16).
Pero de acuerdo a una doctrina herética de Roma, es el Papa la persona que después de recopilar ciertos documentos para testimonio de la conducta de cierta persona que hizo méritos, la puede “canonizar o beatificar” (hacerla santa públicamente).
La palabra cristiano viene del griego christianos “pequeño ungido”, y se aplica bíblicamente, a todos los seguidores de Cristo que han recibido “la unción” del Espíritu Santo (Juan 14:14-17; 16:13, 14; Hechos 2:38, 39; Romanos 8:9, 14-16; 1Corintios 6:19, 20).
Pero de acuerdo a la doctrina romana, este término se aplica a cualquier persona que en su infancia haya recibido el “sacramento del bautismo”

LA APOSTASÍA CATÓLICA
Una de las cosas más increíbles que suceden dentro del catolicismo, es la gran contradicción de creencias que existe entre sus propios miembros.
Existen católicos que practican la brujería, la meditación trascendental, el vudú, el yoga, el control mental, la diabética, etc.
Una encuesta realizada en 1989 en América Latina reveló que:

25% de los católicos no creen en la vida después de la muerte.
55% afirmó que no están de acuerdo con todo lo que el Papa dice.
67% está a favor que sean ordenadas las mujeres como sacerdotes.
52% acepta el aborto.
75% afirma que los sacerdotes deben casarse.
87% cree que las parejas de casados deben decidir ellos mismo la situación del control de la natalidad. (Reporte Católico Nacional, 4 de septiembre de 1992, página 15).

En Francia e Italia la situación es más asombrosa, pues:
49% de católicos franceses no cree en la resurrección de Cristo.
60% no cree en el cielo.
77% no cree en el infierno.
75% no cree ni en el purgatorio ni en el diablo.
Aún cuando el 90% de los italianos se dicen católicos…
Sólo el 30% asisten a oír misa.
Las elecciones italianas nacionales durante la pasada década, legalizaron el aborto y el divorcio.
(Nuestro Visitante Dominical, 19 de junio de 1994, página 19; Reporte Católico Nacional y Mundial, julio de 1992; New York Times, 4 de junio de 1985).
El Papa Juan Pablo II ha contemplado con alarma la forma en que la Iglesia Católica está experimentando en sus filas, internacionalmente, el abandono de obispos, sacerdotes, monjas y laicos.
Las vocaciones sacerdotales disminuyeron más del 70% en los últimos 10 años.
Muchas parroquias están rentando sacerdotes de Sur América, porque ya casi no existen en Norte América.
Cientos de sacerdotes homosexuales, y de monjas lesbianas están abandonando su vocación al ser descubiertos.
Malaquías Martín escribe que muchos sacerdotes perversos e inmorales infiltraron los niveles más altos del Vaticano durante el gobierno del Papa Pablo VI, en 1963.
El mismo Papa Pablo VI advirtió acerca “…del humo de Satanás que entró en el Vaticano a través de ceremonias satánicas”.
El periódico “Observatorio Romano” publicó numeroso casos de “pedofília” (atracción sexual a menores de edad) involucrando a sacerdotes, monjas, monjes y obispos de Turín, Italia y diversas ciudades de E. U.
Varios investigadores de la repentina y misteriosa muerte del Papa Juan Pablo I, revelaron que este hombre había sido una persona sincera y humilde que había descubierto la falta de espiritualidad y fe dentro del mismo Vaticano.
Durante los 30 días en que gobernó como Papa, descubrió que más de 300 miembros de grupos secretos de la Libre Masonería habían infiltrado puestos en el Vaticano, incluyendo las instituciones financieras.
De acuerdo a la ley católica romana es ilegal que cualquier sacerdote u obispo pertenezca a los masones.
Es interesante que cuando encontraron muerto a este Papa en su dormitorio, estaba junto a su cama, ¡una lista con los nombres de los masones que él pensaba expulsar del Vaticano!
Aún cuando las evidencias indicaron que había sido envenenado, su cuerpo fue cremado inmediatamente para impedir la autopsia, como lo requería la ley de Italia.
Meses más tarde, investigaciones gubernamentales del gobierno italiano descubrieron a una organización secreta fascista muy poderosa de masones llamada Propaganda Due que existía dentro de los altos niveles del gobierno.
Esta organización, Propaganda Due, fue formada por fascistas italianos en 1960 con fines anticomunistas, con el Señor Licio Gelli, como el Gran Maestro. Sus cuarteles generales estaban situados en Roma con ramificaciones en Francia, Suiza, los E. U. y Sur América.
Esta organización recibió sus fondos del Vaticano y trasfirió más de 100 millones de dólares al Partido Solidaridad de Polonia.
Dos meses antes de ser asesinado, un miembro de esta organización llamado Mino Percorelli, reveló en 1979, que el obispo Pablo Marcinkus, del Banco Oficial del Vaticano, pertenecía a esta organización secreta.
Más tarde, este mismo obispo fue encontrado culpable por cargos de fraude dentro del Banco del Vaticano.
Otros miembros de Propaganda Due incluyeron al Primer Ministro de Italia Giulio Andreotti; al Secretario de Estado del Vaticano, el cardenal Villot; y al Primer Ministro del Vaticano, Agostino Casaroli.
El Opus Dei (el trabajo de Dios) fue creado como una organización secreta bajo la dirección directa del Papa, por un sacerdote católico llamado José María Escriva de Balaguer, en España, en 1928.
A Escriva de Balaguer, le siguió, en 1975, Alvaro del Portillo. El Papa Juan Pablo II ordenó a Alvaro Portillo obispo.
La orden secreta del Opus Dei incluye a 1,500 sacerdotes y más de 100,000 miembros.
Esta organización persigue una meta común: una unión práctica entre iglesia y estado.
Otra organización secreta del Vaticano es la Pro Deo (Para Dios), la cual en realidad es la Agencia de inteligencia del Vaticano. Fue creada durante la Segunda Guerra Mundial en Lisboa Portugal, pero trasladada al Vaticano después de la guerra.

¿QUE ES EL VATICANO?
La Iglesia Católica romana es una sociedad religiosa que carece de identidad política ante la ley.
La ciudad del Vaticano es una ciudad-estado, independiente dentro de Roma, que funge como sede de la Iglesia Romana y es gobernada por el Papa.
La Santa Sede es el órgano supremo de gobierno tanto de la Iglesia Católica como de la Ciudad del Vaticano.
La Ciudad del Vaticano es temporal y territorial; la Santa Sede es un concepto más nebuloso, es más bien religiosa.
Hay que aclarar que, aunque la Santa Sede no es lo mismo que la iglesia Católica Romana (que abarca también a sus seguidores) existe y opera en el seno de la comunidad internacional como la personificación jurídica de la Iglesia.
Legalmente, la Santa Sede y la Ciudad del Vaticano son entidades distintas con una relación única en el derecho internacional.
El Vaticano existe para administrar los bienes pertenecientes a la Santa Sede y para asegurar su independencia eclesiástica.
Aunque el Vaticano no entabla relaciones diplomáticas, es la Santa Sede, como órgano supremo, la que actúa ante las Naciones unidas y mantiene relaciones diplomáticas plenas con 157 países.
Cabe aclarar que la Santa Sede no es un Estado pese a su nombramiento ante la ONU como “Estado no miembro” con estatus de “observador permanente”.
La Santa Sede es una entidad religiosa sin territorio temporal definido; no obstante, varios gobiernos la tratan como un Estado debido a la influencia del Papa como líder de millones de católicos en el mundo.
La Santa Sede, como Órgano Supremo, se envuelve dentro de la ONU de una manera muy peculiar. Debido a que el Vaticano es miembro de la Unión postal universal y la Unión internacional de Telecomunicaciones, la ONU invita a estas dos organizaciones a participar en sus sesiones en calidad de “ad-hoc”.
De esta manera tan astuta, la Santa Sede logró entrar a la Asamblea General, a la Organización Mundial de la Salud y a la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura en calidad de observador “ad-hoc”.
La influencia de la Santa Sede fue creciendo ya que en 1956 fue electa como miembro del Consejo Económico y Social de la ONU (ECOSOC) y también se incorporó como miembro pleno de la Agencia Internacional de Energía Atómica.
Su estatus de “observador permanente” se obtuvo oficialmente en un proceso que inició en 1964, considerando el precedente establecido por Suiza.
En ese año, el Papa Paulo VI nombró un observador permanente y entonces Secretario de la ONU, hizo público este nombramiento en tres semanas.
¿Qué derecho tiene el Vaticano de hablar a diferencia de otras religiones como la musulmana, los protestantes, los judíos, o los hindúes, dentro del seno de la ONU?
¿Qué lugar y que derecho tiene un organismo religiosos que proclama representar a Cristo en la tierra, poseer la “verdad objetiva” universal y que habla sobre moral, a dictar la línea desde una organización gubernamental como las Naciones Unidas?
El Vaticano es la única ciudad del mundo que intercambia embajadores con otras naciones (nuncios papeles o delegados apostólicos).
Los embajadores de otras naciones van a Washington, D. C. a París, o a Londres, Debido a que un gobierno nacional tiene su embajada ahí; pero ninguna de estas ciudades envía embajadores a ningún lado. Sólo El Vaticano es la única ciudad que lo hace.
A diferencia de cualquier otra ciudad del mundo, el Vaticano es reconocido mundialmente como un Estado soberano, separado y distinto al gobierno de Italia.
¡Ninguna ciudad del mundo en toda la historia ha sido reconocida de esta manera!
Casi todos los gobernantes del mundo, desde Gorvachev hasta Clinton han visitado y consideran de suma importancia la relación con el Vaticano.
El Anticristo no será la excepción, pues el mismo sabrá que…no podrá existir paz política sin una paz religiosa.
Hasta que todas las religiones se unan y trabajen para un fin común, no habrá paz global.
El Papa será pues, la pieza clave para lograr esta unión ecuménica internacional.
¿Por qué caerá el mundo ante este engaño? Por la misma razón que cayó durante la Segunda Guerra Mundial cuando más de 80 millones de alemanes creyeron que Hitler sería su Mesías y que el socialismo nacional sería la religión del próximo milenio. La Biblia nos advierte… (1 Timoteo 4:1, 2; 2 Tesalonicenses 2:7-11).

IGLESIA Y ESTADO
Una de las enseñanzas más claras de la Biblia es la de la función de la iglesia dentro del mundo en que vivimos.
La iglesia, como ya vimos, no es una organización política, sino un organismo espiritual vivificado y sostenido por la vida del Señor Jesucristo (Romanos 14:7-9; Hechos 17:28; Juan 15:5).
El cristianismo pues, no es una religión, sino una relación espiritual, orgánica, íntima y continua con el Hijo de Dios.
Cualquier persona puede pertenecer a cualquier religión, llámese católica, protestante, judía, etc., pero esto no le puede dar el título automático de cristiano.
Es el espíritu del Dios Viviente quien nos “bautiza” en el Cuerpo de Jesucristo (Efesios 5:30; 1Corintios 12:13).
El Señor Jesús dijo claramente: “Dad al César lo que es del César (al Estado), y a Dios lo que es de Dios”.
También añadió: “mi reino no es de este mundo”.
Sin embargo, desde el último emperador romano, Constantino, el gobierno romano continúo perpetuándose religiosamente a través de un gobierno religioso desde Roma.
Lo que parecía sería la Iglesia de Jesucristo, se convirtió en un Estado Político que controló y dirigió por varios siglos a varios países de Europa.
Usando términos jurídicos, es necesario pues, separar los términos “Iglesia Romana” y “clero”.
El clero, como ya vimos anteriormente, no es la Iglesia (la comunidad de creyentes en todo el mundo), sino un grupo jerarquizado que gobierna la Iglesia Romana con su autoridad del Papa.
Por tanto, confundir a la Iglesia con sus dirigentes es un error muy grande.
La Iglesia sólo se justifica des de l punto de vista bíblico, como una comunidad cristiana que sostiene y difunde el evangelio de nuestro Señor Jesucristo.
El apartamiento de estos principios la desnaturalizan, y la intervención de sus dirigentes nacionales e internacionales en los asuntos que competen únicamente al Estado, la convierten en una institución política ajena a la causa final que inspiró su creación.
Por ende, los jerarcas católicos, no tienen ninguna injerencia política so pena de prostituir y adulterar la Palabra de Dios.
Esto no significa de ninguna manera que los cristianos permanezcan ajenos a la vida política de su país, o en sus actividades cívicas necesarias ordenadas por la misma Palabra de Dios (Romanos 13:1-7; 1 Pedro 2:13-16).
Por el contrario, la conciencia cristiana es la más grande influencia para cambiar la vida moral de cualquier país.
Pero este testimonio debe hacerse bíblicamente, en humildad y mansedumbre, nunca en desafío abierto e insultante al gobierno.
La esfera religiosa debe pues, estar vedada al Estado como la política al clero.
Este, por tanto, no debe intervenir en ninguna cuestión que comprenda al ámbito político estricto, como lo concerniente a la formación de asociaciones y partidos políticos, a la postulación de candidatos a cargos de elección popular, al proselitismo a favor de los mismo, a la votación del proceso electoral, a la calificación de las elecciones, etc.
Dicha prohibición es de carácter bíblico y quebrantaría y prostituiría los principios cristianos.
Hay que advertir que los miembros del clero y los verdaderos cristianos, tiene inexcusables deberes sociales y humanos que tiene que cumplir a favor de la colectividad en que actúen.
Deben luchar y cooperar con las autoridades del Estado para erradicar la marginación y extrema pobreza de grupos minoritarios explotados por la ambición y avaricia de otras personas (Santiago 5:1-6).
Deben luchar para combatir la insalubridad, el analfabetismo y la violación de los derecho humanos. Esto, para justificar su “amor al prójimo”.
Esta actitud generará su respetabilidad frente al Estado y su pueblo, y sobre todo lo avalará como auténtico heraldo de Jesucristo (Santiago 2:1-9, 14-20).